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Nada se crea. Nada se destruye. Todo se
transforma.
En los tiempos en que vivimos, una de nuestras preocupaciones se centra en la basura. A la basura nadie la quiere, pero no podemos vivir sin ella, o mejor dicho sin generarla.
Prácticamente no existe actividad humana en la cual no se genere basura. Tan importante resulta ser, que se ha generado un índice de basura, sustentado en la afirmación genérica que indica la existencia de una relación directa entre el volumen y la calidad de la basura y el nivel de vida de quienes la generan.
Aparte de los restos de alimentos, en la basura los residuos que más suelen desecharse
son el papel, el vidrio, los plásticos y el aluminio. Ellos poseen procesos de reciclaje bastante conocidos y
simples.
Plásticos
Los plásticos son derivados del petróleo, el cual además de ser uno de los recursos más preciados del planeta, también es un recurso no renovable. Los hay de varios tipos y también su grado de toxicidad es variable. Hay plásticos que no son tóxicos y otros que si lo son. Para facilitar su reciclaje, los fabricantes colocan un número en el interior del triangulo de reciclaje que indica su composición. Esto ayuda a evitar reciclar en forma conjunta los plásticos que poseen algún grado de toxicidad junto a aquellos que no la poseen.
El reciclaje del plástico no solo ayuda a disminuir la contaminación por disminución de desperdicios, sino que también ayuda a disminuir el consumo de petróleo para su fabricación.
El plástico se comenzó a fabricar recién a partir del siglo pasado, pero hoy se encuentra en todo tipo de elementos.
Si no se recicla, el plástico demora cien años en desintegrarse
Vidrio
El vidrio se produce a partir de diferentes elementos que se encuentran en la naturaleza. Su fabricación comenzó unos dos mil años antes de cristo y se efectuaba sobre la base de la arena. El proceso de elaboración, su fragilidad y la hermosura de los trabajos con el realizados, dieron a este producto un valor que hoy no posee.
Si bien se emplea para una infinidad de utilidades, hoy ha sido desplazado por el plástico en muchos usos, debido a su relación costo/beneficio/vida útil y a su fragilidad.
No obstante, si lo miramos desde el punto de vista ecológico, el vidrio presenta muchas ventajas frente al plástico. Básicamente es mucho más fácil de reciclar, no es tóxico y se puede producir con recursos renovables.
Si no se recicla el vidrio puede demorar hasta cuatro mil años en desintegrarse
Aluminio
Si bien el aluminio es uno de los metales más abundantes en nuestro planeta, también es un recurso no renovable.
Si bien lo podemos ver en las clásicas latas de bebidas, se lo emplea en muchas cosas, siendo de destacar su empleo en la construcción de edificios, aviones y barcos.
Pese a sus muchas virtudes, este es uno de los últimos metales que se pudo obtener en estado puro.
Desde el punto de vista ecológico es muy importante, ya que puede reciclarse en su totalidad, cuantas veces sea necesario, sin que ello disminuya su calidad.
Si no se recicla, el aluminio demora diez años en desintegrarse
Papel
El más antiguo. Su elaboración se efectúa a partir de elementos renovables, pero limitados.
El papel también puede ser reciclado. En este proceso se emplea la mitad de la energía y tan solo el 10% del agua requerida para producir la misma cantidad de papel a partir de la pulpa de los árboles.
Por ello y por otros motivos, reciclar papel contamina un 75% menos de lo que se contamina al producir desde la pulpa.
Si no se recicla el papel tarda un año en desintegrarse.
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